JECO

domingo, noviembre 14, 2004

En la Piel de tus Deseos

Desnudándome de toda mi necesidad,
vistiéndome en la piel de tus deseos;
hoy me abandono, me entrego por entero
a la dicha sublime de ser feliz en tu felicidad.

Si anhelas con desvelo la pureza del compromiso,
ofrezco algo más noble que la certeza de tenerme:
este íntimo deseo, puro en su esencia divina,
manantial infinito de todos mis sentidos;
este íntimo deseo de compartir ahora toda la vida,
este íntimo deseo de compartirla... ¡Sólo contigo!

Si acaso un sentimiento sincero esperas,
abandona su búsqueda en las estrellas;
recuéstate plácidamente en tu interior
y hallarás los ecos de cada latido,
de este incondicional corazón mío...
¡Que hace tiempo sólo late por tu amor!